Todos vamos al cine para divertirnos, y por eso lo más importante es que una película sea rica en imaginación y fantasía. Según Ángel Sala, director del festival de Sitges, el festival de cine fantástico  más reputado de España: “Vivimos una realidad no sólo gris, sino bastante aburrida. Y, para el espectador, este género es una forma de encontrar una vía de escape”. Si el film no es científicamente riguroso, igual no es por ignorancia, sino por falta de presupuesto. Incluso siendo científico, siempre se pueden echar unas risas, que en esta época tampoco viene mal.